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Photo: "Four businesspeople in a boardroom smiling" by le temple du chemisier / CC BY-NC-SA. Adapted from original.

Este artículo una sesión práctica de trabajo del libro: Liderando Equipos Altamente Efectivos (disponible en Amazon)

Para llegar a construir equipos de alto rendimiento es necesario desarrollar periódicamente sesiones de autoreflexión que nos ayude a identificar en conjunto qué nuevos retos de mejora nos proponemos.

Como la idea es realizar un autodianóstico del equipo, no recomiendo el enfoque clásico de trabajar individualmente y después poner las cosas en común. Mucho mejor es realizar un brainstorming en colectivo y después también entre todos tratar de llegar a definir un Plan de Acción.

Efectivamente, los que ya me conocéis sabéis que todas mis sesiones de coaching terminan con un Plan de Acción que canalice el esfuerzo realizado durante nuestra sesión de trabajo y llevemos a la práctica/realidad nuestros deseos de mejora personal y colectiva.

PRIMERA PARTE: Establecer en equipo objetivos colectivos

Para romper el hielo, la primera parte es definir en qué plano del trabajo que realiza el equipo vamos a centrarnos para aumentar el rendimiento colectivo. Es decir, en primer lugar el coach tiene que orientar muy bien la sesión, proporcionando a los demás claridad respecto a qué objetivo tenemos con esta sesión. La introducción es clave, tanto para que los participantes se centren como también para que se sientán cómodos durante su desarrollo.

Imaginemos por ejemplo que el objetivo que establecemos en la sesión es mejorar la Comunicación Personal como clave del rendimiento de un equipo. En este caso, la primera parte introductoria vamos a identificar en equipo los sentimientos que provoca una conversación efectiva con un compañero de equipo. Entre todos podemos identificar sentimientos como los siguientes:

  • seguridad
  • confianza
  • satisfacción
  • amabilidad
  • más receptivos (“abrirse”)
  • respecto
  • leadtad
  • implicación (“sentimiento de equipo”, “hacer equipo”)
  • motivación
  • sentirse valorado
  • sentirse importante
  • bienestar
  • cercanía
  • alegría
  • afinidad
  • gratitud

Evidentemente todo esto es lo que desearíamos para nosotros mismos. Por lo general, realizar esta lista resulta bastante sencillo y sin darnos cuenta abremos construido entre todos los “Objetivos colectivos” respecto al área de mejora que estemos trabajando (en el ejemplo anterior, la “comunicación personal” dentro del equipo”).

SEGUNDA PARTE: Identificar en equipo “qué hacemos bien”

La segunda parte del Autodiagnóstico de Equipo es valorar entre todos “qué hacemos bien”. Esta parte es una parte sencilla. Se trata de conseguir entre todos confianza para llegar a la parte que irá a continuación.

Es muy importante realizar también esta parte en equipo, porque no se trata de lo que nosotros pensamos de nosotros mismos, sino qué apuntan los demás respecto a las cosas que hacemos nosotros y que ellos valoran positivamente.

Nos sorprenderemos entre todos qué cosas ya están causando un efecto positivo en los demás y que hacemos muchas veces de una forma natural sin percatarnos de ello.

Esta parte de la sesión es importante para generar un buen clima de reflexión en equipo y que la siguiente parte se desarrolle en este mismo clima de armonía de reflexión sin entrar en conflictos y reproches.

TERCERA PARTE: Identificar en equipo “qué podemos mejorar”

Esta es la clave de toda la sesión, en realidad nos hemos reunido para trabajar un área de mejora del equipo. Así que ahora la pregunta es “qué podemos mejorar”. Se trata que entre todos elaboremos una lista de oportunidades de mejora que identificamos y que son clave para llegar al siguiente nivel de rendimiento colectivo.

Son los momentos de la sesión en la cual sus integrantes se abren más a los demás, con mayores sentimientos. Estos sentimientos deben exponerse de forma asertiva, del tipo “cuando esto sucede, me siento…” evitando acusaciones entre los miembros sino reflexión respecto a lo que sentimos cada uno de nosotros cuando suceden determinadas cosas. El objetivo es identificar en equipo una lista de oportunidades de mejora.

Nuevamente nos sorprenderemos de las cosas que salen cuando conducimos adecuadamente una sesión de autodiagnóstico de equipo.

CUARTA PARTE: Definir en equipo un Plan de Acción de Objetivos Personales

Hemos llegado al momento del Plan de Acción. Sin Plan de Acción no hay mejora, y todo lo anterior se ha quedado en un rotafolio o una whiteboard. El Plan de Acción no es otra cosa que proyectar en el tiempo las acciones de mejora identificadas en el apartado anterior.

Y aquí es donde llegamos al plano personal. Un equipo no es otra cosa que la suma de capacidades individuales. Si el Plan de Acción se materializa solo en acciones colectivas, seguramente nunca llegará a hacerse. Ahora es el momento de repartir y asignar objetivos personales, para cada uno de los miembros:

  • Objetivo
  • Persona concreta
  • Acciones concretas para conseguir el objetivo
  • Posibles obstáculos
  • Fuentes de ayuda
  • Cómo sabré que lo estoy consiguiendo
  • Plazos parciales/fechas tope

No os podéis imaginar la potencia que tiene el establecer en equipo públicamente compromisos personales respecto a nuesta interacción con los demás. A través de una sesión constructiva y conducida con buena armonía, habremos conseguido generar el rapport adecuado para llegar a fijar públicamente un conjunto de compromisos individuales para cada uno de los miembros trabaje en un plazo acordado un aspecto personal que genere un beneficio colectivo.

Para valorar si hemos conducido adecuadamente la sesión de coaching de equipo, conviene en esta última parte “no forzar” a los miembros para que adquieran estos compromisos, sino tratar solamente de generar el clima adecuado para que estos se comprometan voluntariamente a ello. En todos los equipos hay miembros con mayor liderazgo que serán los primeros en presentarse voluntarios a ello, y otros que tardarán un poco más en lanzarse y también adquirir un compromiso con el equipo. Al final de la sesión debemos intentar que cada uno de los miembros se vaya al menos con un objetivo.

Por último, antes de finalizar, acordar también en equipo la fecha en la que nos volveremos a juntar y revisar entre todos el grado de consecución de mejora del rendimiento colectivo.

Me darás una alegría si me dejas un comentario en este artículo. Comparte tus ideas o experiencia sobre este apasionante tema. Gracias!!